La Perseverancia

Te has preguntado porque hay cosas o situaciones que quisieras que formaran parte de tu realidad y nunca ocurrieron? La respuesta es simple, está en la perseverancia.

jb-photoLa perseverancia es lo que nos permite seguir en el camino que nos lleva hacia donde hemos puesto un punto de guía, sabiendo que puede haber nubes y tormentas, pero estas son sólo parte del viaje, no su final.

Vale decir que el ego también ha creado su propia versión de la perseverancia. Y que es muy fácil distinguirla.

La perseverancia del ego se manifiesta caprichosa, impaciente y desmesurada, resultando pesada y frustrante. Claro que ésta es la versión preparada por la parte de ti que busca una buena razón para fracasar y justificarse poniendo la culpa afuera.

Por otro lado, conectados con La Zona, la perseverancia está llena de confianza, es constante, va más de las razones y sobre todo: se siente bien!… eres feliz con lo que te está pasando aunque no lo entiendas, sabiendo que es parte del camino y no su final. De esta manera, ser perseverante se convierte en algo natural y no significa ningún esfuerzo.

Cuando creamos nuestra realidad, nuestras intenciones son aparentemente más grandes de lo que imaginamos hacer o tener, por eso se convierten en un desafío.

Si bien esta es una verdad relativa, porque está fundamentada sólo en tu perspectiva, nos ayuda a entender porque aparecen situaciones que parecen estar en contra de lo que quieres: debes acomodarte a esta nueva realidad y estas viviendo el contraste entre lo que dejas y lo que llega. Esto ocurrirá hasta que toda tu energía este centrada en lo que realmente quieres.

En otras palabras: cuando construyes, levantas polvo. Y esas situaciones aparentemente adversas, son el polvo de viejas paredes que te protegían, vetustos adornos que decoraron tu antigua casa y que, inevitablemente, caen o se mueven cuando decides volver a construir.

Y es posible que haya incomodidad emocional o física.

La tentación: enojarse con el polvo y olvidarse de la creación.

Claro que es inevitable que puedas crear lo que quieras!…siempre que lo puedas pensar y vibrar con ello. Pero también lo puedes demorar tanto tiempo como quieras, cada vez que luches con el polvo y desvíes tu atención del propósito que te puso en marcha.

Esta es una decisión que te hará libre.

 

 

Un abrazo,

Julio Bevione

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